El deterioro económico empieza a reflejarse con fuerza en el sistema financiero local, donde cada vez más personas no logran cumplir con sus obligaciones.
La mora en el pago de créditos bancarios en La Rioja registró un fuerte salto y ya se triplicó en comparación con períodos anteriores, encendiendo señales de alerta tanto en entidades financieras como en el análisis de la actividad económica.
El dato refleja un escenario cada vez más complejo para familias y trabajadores, que enfrentan dificultades crecientes para sostener el pago de préstamos en un contexto de caída del poder adquisitivo e ingresos ajustados.
El incremento de los atrasos no solo impacta en los bancos, sino que también funciona como un indicador del freno en el consumo y la actividad general. A mayor mora, menor capacidad de financiamiento y más restricciones para el acceso al crédito.
Desde el sector advierten que la tendencia podría profundizarse si no mejora el contexto económico, ya que el endeudamiento previo y las tasas elevadas complican aún más la situación de los deudores.
Así, el aumento de la mora se suma a otros indicadores en rojo y deja en evidencia el momento delicado que atraviesa la economía local.
