El ajuste forma parte del esquema de subas mensuales y vuelve a impactar en las tarifas que pagan los usuarios en todo el país.
El Gobierno nacional autorizó un nuevo incremento en las tarifas de gas que comenzará a regir desde el 1° de abril, en línea con el esquema de actualizaciones periódicas definido para el sector energético.
La medida se inscribe dentro de la revisión tarifaria vigente, que prevé aumentos escalonados para recomponer los ingresos de las empresas distribuidoras y transportistas. Según lo establecido, las subas se aplicarán de manera gradual a través de ajustes mensuales consecutivos.
Este nuevo ajuste impactará directamente en las facturas de los usuarios, en un contexto donde los servicios públicos vienen registrando incrementos sostenidos desde comienzos de año.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es avanzar hacia un esquema de tarifas más cercano a los costos reales del sistema, reduciendo subsidios y reordenando el sector energético.
Sin embargo, la medida vuelve a generar preocupación por su impacto en el bolsillo, especialmente en la previa de los meses de mayor consumo, donde el uso del gas se incrementa por las bajas temperaturas.
Así, el calendario de aumentos sigue en marcha y anticipa un año marcado por subas constantes en los servicios básicos.
