Nahir Galarza dejó la prisión de manera momentánea en las últimas horas tras recibir una autorización especial de la Justicia, en un movimiento que volvió a poner el caso en el centro de la escena pública.
La salida no implicó ningún cambio en su situación judicial: se trató de un permiso humanitario excepcional para trasladarse a Gualeguaychú y visitar a su abuela, quien atraviesa un delicado estado de salud.
El operativo se desarrolló bajo un estricto esquema de seguridad y con supervisión permanente. La visita se extendió por aproximadamente una hora y, una vez finalizada, fue trasladada nuevamente a la unidad penal donde cumple su condena a prisión perpetua.
La autorización fue otorgada en el marco de las excepciones previstas por la ley para casos de enfermedad grave de familiares directos, lo que permitió concretar el encuentro de manera puntual y controlada.
Galarza permanece detenida desde 2018 por el asesinato de su pareja, un caso que generó fuerte repercusión a nivel nacional y que cada vez que suma novedades vuelve a instalarse en la agenda mediática.
