Desde la Iglesia local alertaron sobre un crecimiento sostenido en la cantidad de personas que se acercan a pedir asistencia, en un contexto social marcado por dificultades económicas cada vez más visibles.
Referentes eclesiásticos señalaron que la demanda se incrementó en los últimos meses, especialmente en lo que respecta a alimentos y elementos básicos. En muchos casos, se trata de familias que antes no necesitaban este tipo de apoyo y que hoy no logran cubrir gastos esenciales.
Según indicaron, la situación refleja un deterioro en las condiciones de vida que atraviesa no solo la provincia sino también el país. En ese marco, remarcaron que las parroquias y espacios comunitarios están desbordados por la cantidad de pedidos y que se hace cada vez más difícil dar respuestas a todos los casos.
Además, advirtieron que el fenómeno no es aislado ni coyuntural, sino que responde a una problemática estructural vinculada a la pérdida de ingresos y el aumento del costo de vida.
Desde la Iglesia destacaron el trabajo solidario que se viene realizando a través de distintas organizaciones, aunque reconocieron que la ayuda no alcanza frente a la magnitud de la demanda.
En este escenario, insistieron en la necesidad de reforzar la presencia del Estado y de generar políticas que permitan contener a los sectores más vulnerables, ante una realidad social que —según describen— se vuelve cada vez más compleja.
