El precio de los combustibles volvió a golpear el bolsillo en La Rioja con una fuerte escalada durante marzo: los aumentos acumulan cerca de un 20% y ya llevaron al litro de nafta por encima de los $2.000 en varias estaciones de servicio.
Según relevamientos locales, las subas impactaron en todas las variantes y marcas, con incrementos que en algunos casos superaron ese porcentaje mensual. El ajuste se reflejó especialmente en la nafta súper, que pasó de valores cercanos a los $1.700 a rozar o superar los $2.000 hacia fines de mes.
Actualmente, los precios muestran una marcada dispersión según la bandera: en algunas estaciones, la nafta súper ya se ubica alrededor de los $2.035, mientras que en otras puede superar los $2.080.
El aumento también alcanzó a las versiones premium, que en varios casos treparon por encima de los $2.100, consolidando un escenario de fuerte presión sobre el consumo y el transporte.
Este contexto responde tanto a factores locales como internacionales, entre ellos la suba del precio del petróleo y la carga impositiva, que terminan impactando directamente en los surtidores.
Con este nuevo salto, llenar el tanque se volvió significativamente más caro y el encarecimiento del combustible amenaza con trasladarse a otros precios de la economía, profundizando la presión inflacionaria en la provincia.
