Tras dos años de suspensión por doping, el campeón del mundo Alejandro «Papu» Gómez está de vuelta.

Después de una espera que se hizo eterna, Alejandro «Papu» Gómez vuelve a pisar una cancha. El campeón del mundo con la Scaloneta quedó habilitado para jugar el 20 de octubre de 2025, tras cumplir la suspensión de dos años por doping que lo tuvo a maltraer.
A sus 37 años, el «Papu» ya tiene nuevo equipo: firmó con el Padova Calcio de la Serie B italiana hasta junio de 2027. Durante todo este tiempo que estuvo parado, el ex Atalanta y Sevilla no se quedó quieto: se entrenó por su cuenta y hasta con equipos del ascenso para no perder la forma.
La expectativa es enorme, y la fecha para verlo de nuevo en acción ya asoma en el calendario. Todo indica que Gómez podría sumar sus primeros minutos el domingo 26 de octubre, cuando el Padova reciba al Juve Stabia en el estadio Euganeo. Además, el miércoles 22 habrá un encuentro especial con los hinchas en la tienda del club, para que el Papu vuelva a sentir el cariño de la gente.
Recordemos que este quilombo empezó en octubre de 2023, cuando la FIFA le metió dos años de sanción por dar positivo de terbutalina. En ese momento, jugaba en el Monza y, apenas se supo, lo desvincularon del club.
En una entrevista, el futbolista no se guardó nada y contó el golpe que fue la sanción. «No sé si llamarlo revancha, pero el fuego ese que se dice: ¿Por qué me tienen que retirar así del fútbol si yo no quiero? Y segundo, no es mi momento ¿Por qué lo van a decidir dos, tres personas de saco y corbata detrás de una oficina que jamás hicieron un deporte?», expresó, mostrando toda su bronca.
Gómez también asumió su parte, pero con un lamento. «La responsabilidad fue absolutamente mía. El boludo fui yo en haber tomado un jarabe para la tos que no tenía que tomar. Pero tampoco para haberme comido dos años de suspensión. O sea, te pueden suspender, sí, cuatro meses, seis meses. Tomás cocaína, te fumás un porro y te dan seis meses, ¿entendés? Y yo por haberme tomado un jarabe para la tos de mi hijo, me comí dos años», soltó, dejando claro su enojo con la medida.
Los primeros tiempos fueron durísimos. El Papu confesó que le costaba hasta ver partidos. «Me costó ver fútbol al principio. No podía ver un partido de fútbol, apagaba la televisión. No podía ver una noticia. Para mí el fútbol había muerto», dijo, reflejando el dolor que le generó alejarse de lo que tanto ama.
Pero el calvario terminó. Con la sanción cumplida y la camiseta nueva puesta, Alejandro «Papu» Gómez se prepara para volver a hacer lo que mejor sabe. La pelota lo espera, y la gente también.
