El certamen continental define su fase de grupos con fuerte presencia nacional. Entre revancha, debutantes e historia, Argentina busca sostener su dominio.
La Copa Sudamericana comenzará a tomar forma este jueves con el sorteo de su fase de grupos, que se realizará en la sede de la Conmebol en Luque. Allí se conocerá el camino de los seis equipos argentinos que dirán presente en la competencia.
La delegación nacional tendrá nombres de peso como River Plate, Racing Club y San Lorenzo, que lograron su clasificación a través de la tabla anual. A ellos se suman Deportivo Riestra, Tigre y Barracas Central.
Para algunos, la participación tiene sabor a revancha. River y Racing llegan a la Sudamericana tras un 2025 por debajo de las expectativas, lejos de su objetivo principal: la Copa Libertadores. Ambos ya saben lo que es ganar este torneo: el conjunto de Núñez lo hizo en 2014, mientras que la “Academia” rompió una larga sequía internacional al consagrarse en 2024.
El caso de San Lorenzo es distinto. En medio de una profunda crisis institucional, logró meterse en el certamen con un plantel limitado, en lo que aparece como un pequeño alivio deportivo dentro de un contexto complejo.
Por su parte, Deportivo Riestra y Barracas Central vivirán una experiencia inédita: será su primera participación en un torneo internacional, reflejo de un crecimiento reciente que intentarán sostener en el plano continental.
Tigre completa el lote con un presente alentador en el inicio de 2026 y con una cuenta pendiente: aquella final perdida en 2012 ante el São Paulo, que todavía duele y aparece como motor para buscar revancha.
Más allá de los presentes individuales, Argentina llega con un peso histórico difícil de ignorar. Es el país más ganador de la Sudamericana, con 11 títulos, muy por encima de Brasil y Ecuador. Un dato que alimenta la expectativa, pero también la presión: sostener ese dominio ya no es automático.
