La misión Artemis II de la NASA logró un nuevo hito en la exploración espacial al obtener imágenes nunca antes vistas del lado oculto de la Luna, durante su histórico sobrevuelo alrededor del satélite.
A bordo de la nave Orion, los cuatro astronautas no solo pudieron observar regiones que no se ven desde la Tierra, sino que también registraron fotografías clave para futuras investigaciones científicas.
El momento más crítico del viaje se dio durante el paso por la cara oculta lunar, donde la nave quedó incomunicada con la Tierra por cerca de 40 minutos, debido a que el propio satélite bloquea las señales de radio.
En paralelo, la misión batió el récord de la mayor distancia alcanzada por una tripulación humana, superando la marca establecida por el Apolo 13 en 1970. La cápsula llegó a más de 406.000 kilómetros de la Tierra, convirtiéndose en el viaje tripulado más lejano de la historia.
Además de las imágenes, los astronautas realizaron observaciones científicas y vivieron fenómenos únicos, como un eclipse solar visto desde el espacio y la posibilidad de contemplar simultáneamente la Tierra y la Luna desde una perspectiva inédita.
La misión, que forma parte del programa Artemis, busca sentar las bases para el regreso del ser humano a la superficie lunar en los próximos años y avanzar en el objetivo de futuras misiones a Marte.
Con estos avances, Artemis II no solo marca un récord técnico, sino que también abre una nueva etapa en la exploración del espacio profundo.
