La Justicia avanza sobre el patrimonio del jefe de Gabinete y pone el foco en operaciones inmobiliarias no declaradas y con valores cuestionados.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni suma este miércoles un testimonio que puede resultar determinante. Se trata de la escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster, quien deberá declarar ante el fiscal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py.
La profesional fue quien certificó las escrituras de dos propiedades vinculadas al actual funcionario: un departamento en Caballito y una casa en el country Indio Cuá. Ambos inmuebles quedaron bajo la lupa judicial por no haber sido incluidos en la declaración jurada.
El eje de la investigación apunta a esclarecer cómo se realizaron esas operaciones y, especialmente, por qué uno de los inmuebles figura con un valor significativamente inferior al de mercado. Esa diferencia encendió las alertas en la fiscalía, que busca determinar si hubo maniobras de subvaluación.
Otro punto que suma tensión es el vínculo de la escribana con ámbitos oficiales. Registros indican que ingresó en varias oportunidades a Casa Rosada entre 2024 y 2026, en simultáneo con las operaciones que hoy están bajo análisis judicial.
En ese contexto, su declaración no solo deberá explicar los aspectos técnicos de las escrituras, sino también aportar claridad sobre los valores reales de las propiedades y el esquema financiero utilizado en las compras.
La investigación avanza con nuevas medidas de prueba y pedidos de información patrimonial, en un expediente que empieza a generar presión directa sobre uno de los funcionarios más cercanos al presidente.